El crecimiento evangélico en Argentina se refleja en el relevamiento del CONICET de 2019. El 15,3% de la población se declaraba evangélica, contra el 9% de 2008. En el mismo período, los católicos cayeron 13,6 puntos y quedaron en 62,9%, mientras que quienes no tienen filiación religiosa llegaron al 18,9%. El estudio también indica que el catolicismo conserva más peso en el NOA y entre los mayores.
En Salta, el Libro Especial de Entidades Religiosas, que depende de la Inspección de Personas Jurídicas, registra 256 iglesias evangélicas en la capital. En toda la provincia hay más de 500 entidades religiosas inscriptas. A nivel nacional, la ACIERA agrupa unas 1.500 congregaciones. Muchas de estas organizaciones sostienen comedores, merenderos y tareas de prevención de adicciones en barrios vulnerables.
Ese trabajo derivó en vínculos con el Estado. En 2010, el entonces ministro Pablo Kosiner recibió a la Unión de Iglesias Cristianas por la Vida. En 2020, la ministra Verónica Figueroa se reunió con el Consejo Provincial de Pastores, que ofreció templos y voluntarios durante la cuarentena. En la Capital, la gestión de Bettina Romero recurrió a estas iglesias para el Plan Unidos, de entrega de raciones de comida.
La nota original de Cuarto Poder compara el caso con Brasil, donde Datafolha estima que el 31% de la población es evangélica. Plantea que el alcance político del fenómeno en Salta merece ser observado.
Con información de Cuarto Poder. Nota original: «Modelo Bolsonaro La expansión evangélica y una incógnita política en Salta». Imagen: Cuarto Poder.


