El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un estudio en el que critica el uso de subsidios a las tarifas de servicios públicos para contener el impacto de la inflación. Según el organismo, que dirige Kristalina Georgieva, es una de las estrategias más costosas e ineficientes para las cuentas del Estado.
El trabajo repasa intervenciones estatales en 76 países durante las últimas tres décadas. Detecta que las economías emergentes recurrieron seguido a subsidiar a los productores de energía, bajar aranceles o controlar directamente las tarifas finales. El FMI admite que esas medidas buscan aliviar el bolsillo de los consumidores en lo inmediato, pero considera que el esfuerzo fiscal es desproporcionado frente a los resultados.
En números, el informe plantea que dar la misma protección a las familias de menores ingresos con subsidios al consumidor puede requerir de tres a seis veces más recursos que las transferencias focalizadas. Y que subsidiar la producción para sostener tarifas artificialmente bajas cuesta "entre 14 y 22 veces más" que transferir fondos directamente a los sectores vulnerables.
El FMI concluye que la segmentación y el apoyo directo a los hogares protegen a la población vulnerable con menos distorsiones fiscales.
Con información de El Tribuno. Nota original: «El FMI cuestionó los subsidios a las tarifas como política para frenar la inflación». Imagen: El Tribuno.


