El drama de la familia de Rosmery Aramayo Torres sigue golpeando fuerte en el norte salteño. Mientras la Justicia confirmó que la causa será llevada a juicio bajo la modalidad de juicio por jurado, sus hijos aseguran que viven un sufrimiento permanente porque jamás pudieron volver a ver a su madre.
Rosmery desapareció el 17 de enero de 2025 en y desde entonces no hubo rastros concretos sobre dónde está su cuerpo.
La investigación apunta contra José Eduardo Miranda, pareja de la mujer, quien llegará imputado por homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género.
Kimberly, hija de Rosmery, habló sobre el infierno que atraviesa toda la familia desde la desaparición.
La joven contó que mantenía contacto diario con su madre y que todo comenzó a resultarle extraño cuando dejó de responder mensajes aquel 17 de enero.
Desesperada, decidió comunicarse con Miranda, quien le dio una versión que rápidamente despertó sospechas.
Según relató, el acusado incluso aseguró que Rosmery se había ido hacia Bolivia con otro hombre y que estaba embarazada.
«Mi madre ya estaba en la menopausia. Desde el primer instante le dije: ¿Qué le hiciste a mi mamá?'».
La joven viajó inmediatamente desde Tarija hasta Salvador Mazza para intentar averiguar qué había ocurrido.
Allí volvió a escuchar la misma versión y terminó convencida de que algo grave había pasado.
Desde entonces comenzó una desesperada búsqueda junto a familiares y efectivos policiales.
Incluso revisaron cámaras de seguridad ante el temor de que el acusado recuperara rápidamente la libertad.
La causa fue elevada a juicio por decisión del juez Marcelo Alvarado, luego de que fueran rechazados los planteos presentados por la defensa.
Ahora la familia espera que el proceso judicial permita conocer finalmente qué ocurrió con Rosmery.
Sin embargo, el dolor sigue siendo inmenso porque nunca pudieron despedirse de ella.
«No solamente perdimos a mi madre, también perdimos muchas cosas como familia».
El caso generó enorme conmoción en Salvador Mazza y volvió a poner en foco la violencia de género y los femicidios que golpean al norte argentino.
Fuente original: Que Pasa Salta


