Un brutal episodio de violencia extrema conmociona a Estados Unidos. En el barrio Cedar Grove de Shreveport, un hombre de 31 años identificado como Shamar Elkins asesinó a ocho niños de entre 3 y 11 años y dejó a dos mujeres gravemente heridas, una de ellas en estado crítico.
Según confirmaron las autoridades de la parroquia de Caddo, siete de las víctimas eran hijos del atacante y la restante, su sobrino. La magnitud del hecho generó una profunda conmoción tanto en la comunidad local como a nivel nacional.
Tras cometer el ataque, Elkins escapó del lugar y robó un vehículo, lo que derivó en una persecución policial que culminó con su muerte al ser abatido por efectivos en otra zona.
El agresor que causó la masacre en Estados Unidos, junto a sus hijos.
El agresor había sido integrante de la Guardia Nacional del Ejército de Luisiana y contaba con antecedentes penales, entre ellos un arresto en 2019 por uso ilegal de armas y otro en 2016 por conducir bajo los efectos del alcohol.
En los días previos al hecho, Elkins había compartido en redes sociales publicaciones familiares junto a mensajes que evidenciaban un estado emocional inestable. Entre ellos, una oración en la que pedía fuerzas para combatir la depresión, la ansiedad y la ira.
Familiares indicaron que el hombre había manifestado ideaciones suicidas y atravesaba una situación personal compleja tras separarse de su pareja. Incluso, habría realizado llamadas de auxilio en las horas previas al ataque.
La ciudad de Luisiana reaccionó con profunda tristeza. Vecinos se congregaron en las calles con velas, flores y peluches en homenaje a las víctimas.
El alcalde Tom Arceneaux expresó: «Nuestra comunidad está de duelo por la inimaginable pérdida de niños inocentes. No hay palabras que puedan darle sentido».
El caso reavivó el debate sobre el acceso a la salud mental y la prevención de este tipo de tragedias, en un contexto donde distintos sectores reclaman mayores políticas de contención y asistencia.
Por qué lo matan ? Ese tipo de ser, debería vivir mucho para hacerle la vida un infierno. No merecía morir solo de un tiro
Fuente original: Que Pasa Salta


