El juicio por la tragedia ocurrida en sumó este jueves un episodio inesperado que sacudió la audiencia. Durante la penúltima jornada de testimoniales, el fiscal penal Daniel Espilocín solicitó la detención de una mujer por la posible comisión del delito de falso testimonio, luego de detectar contradicciones en su declaración.
La audiencia se desarrolla contra Luciano Nahir López, acusado como autor de los delitos de homicidio simple en perjuicio de cinco personas, lesiones graves en perjuicio de dos personas y lesiones leves en perjuicio de cuatro personas, todo ello en concurso ideal y atribuido a título de dolo eventual.
Al comenzar la jornada, los abogados defensores del imputado plantearon ante el Tribunal que la testigo debía ser excluida porque, según afirmaron, les había pedido «dádivas» para sostener su versión de los hechos. A pesar de ese planteo, y con la oposición del fiscal Espilocín, los jueces resolvieron admitir su testimonio.
La mujer, que debía haber declarado el miércoles, se presentó finalmente este jueves y sostuvo que había presenciado el siniestro. Según su relato, el hecho se habría producido por el cruce de peatones. Sin embargo, a medida que avanzó la audiencia, comenzaron a advertirse inconsistencias en su versión.
Frente a esa situación, el fiscal pidió al Tribunal que se ordenara su detención por la posible falsedad de su declaración. El planteo no fue aceptado en ese momento, aunque sí se dispuso el secuestro de su teléfono celular, ya que la mujer aseguró haber recibido amenazas. Además, se ordenó remitir las actuaciones a la fiscalía que corresponda por jurisdicción.
Durante la misma jornada también declararon dos psicólogas del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, que expusieron sobre los informes victimológicos realizados a personas que resultaron lesionadas en el hecho.
En el caso de Paula Josefina Rojas, una de las profesionales explicó que al momento de la entrevista la víctima presentaba un fuerte cuadro de angustia. Según detalló, mostraba síntomas compatibles con estrés postraumático, además de desánimo, aislamiento y cambios notorios en su conducta que afectaron de manera directa su vida cotidiana.
Otro de los testimonios fue el de un joven que, tras el siniestro, asistió a las jóvenes que viajaban en el automóvil y las trasladó a su casa. Según recordó, una de ellas le dijo que circulaban a alta velocidad y que incluso le habían pedido al conductor que bajara la marcha.
También declaró un efectivo policial que intervino tras el hecho. El uniformado relató que se encontraba en inmediaciones de una estación de servicio ubicada sobre la mano norte-sur de avenida Paraguay cuando observó las maniobras del vehículo luego de perder el control.
El policía recordó que, tras el impacto final, vio al imputado bajar del auto junto a otras personas y alejarse del rodado. En ese momento, aseguró, le pidió que no se fuera del lugar.
Al finalizar la audiencia, los jueces del distrito Centro, Gabriela Romero Nayar, Victoria Montoya Quiroga y Pablo Farah, resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta este viernes 24, cuando se escucharán los últimos testimonios previstos en el debate.
Fuente original: Que Pasa Salta


